NIF

Que es el NIF

El NIF es un código con el que convivimos a diario, pero ¿puede estar seguro de que lo conoce todo? Después de leer este artículo.

El número de identificación del contribuyente es algo tan arraigado en nuestra vida cotidiana que, de alguna manera, asumimos que lo sabemos todo. Pero, ¿es realmente así? Por ejemplo, ¿sabía que el NIF y el DNI son la misma cosa? ¿Sabe cómo se asigna el NIF a las personas jurídicas? ¿Y qué pasa con el NIF de los autónomos?

Supongo que todas estas preguntas han provocado una sombra de duda. Está bien, no te preocupes: la duda es sabia… Y en este caso, la duda es sólo el principio para que nos sumerjamos en un artículo en profundidad que analiza todo lo que debes saber sobre tu número de identificación fiscal (y sus posibles implicaciones).

¿Qué es el NIF?

Empecemos por la única regla posible, que puede no ser más que una definición del término. Con estas tres siglas, nos referimos esencialmente a un código utilizado para identificar a los ciudadanos a efectos fiscales. Se trata de un código que es obligatorio tanto para las personas físicas como para las entidades en cualquier acción fiscal.

Al fin y al cabo, estamos hablando de algún tipo de garantía a la hora de hacer negocios. Piénselo: un NIF es un código oficial aprobado por el Estado y vinculado a una dirección registrada. Así, se puede rastrear para verificar su autenticidad y, por tanto, saber si la persona con la que se pretende hacer negocios es de confianza.

Hay dos tipos principales de FIC: los que implican a personas físicas y los que implican a personas jurídicas. Y dado que implican algunas diferencias, es mejor abordarlas por separado…..

NIF de personas físicas 

Empecemos por el NIF de personas físicas… Y empecemos por una pregunta que es probable que te hayas hecho a ti mismo en algún momento.

¿El NIF es lo mismo que el DNI y el NIE?

Sí… Pero con algunos matices. El DNI es el documento de referencia para la ciudadanía española y para la numeración e inscripción en el NIF. Es decir, para los residentes españoles, el NIF es lo mismo que el DNI: ambos contienen ocho dígitos y un código de control (letra).

Hasta aquí todo bien. No obstante, hay que tener en cuenta que el NIF no tiene por qué ser un DNI, sino que también puede ser un identificador para personas jurídicas y extranjeros sin nacionalidad española. Para los extranjeros residentes en España, el NIF es exactamente igual que el NIE o Número de Identificación de Extranjero, compuesto por una letra inicial, siete dígitos y un código de control (letra).

¿Cómo saber cuál es mi NIF? 

Lo único que necesitas para saber cuál es tu NIF, como señalamos anteriormente, es tu DNI. Pero, por supuesto, también señalamos que hay algunas excepciones….. Así que seguramente te estarás preguntando cómo conseguir tu número de identificación fiscal si no tienes DNI.

Para los que tienen la nacionalidad española, hay dos casos en los que pueden estar exentos del DNI y, por tanto, pueden solicitar voluntariamente el NIF a Hacienda. El primer caso es para los residentes extranjeros (cuyo NIF siempre empieza por la letra L) y el segundo es para los menores de 14 años que viven en España (en cuyo caso la primera letra sería la K).

También es posible que una persona no española solicite voluntariamente a las autoridades fiscales la asignación de un NIF para determinadas operaciones. En la mayoría de los casos, el código comienza con las letras X, Y y Z. En cambio, si la persona no tiene NIE (número de identificación de extranjero), empezará por la letra M.

El NIF de los autónomos

¿Qué va a pasar con los autónomos? Pues es muy sencillo: los autónomos también son personas, ¿no? Y así su NIF será el mismo que su DNI. De hecho, dándose de alta en el formulario 036 o 037, se puede facturar con el DNI.

No sólo eso: como persona física, su DNI será también el NIF de su propio negocio como autónomo. Se acabaron las molestias (algo que, con todas las complicaciones que suelen venir después del alta autónomo, se agradece).

NIF de personas jurídicas

Para las personas jurídicas, el formato del NIF consiste en una letra (según la naturaleza fiscal de la entidad), siete números y un dígito de control. Este último dígito puede ser un número o una letra, dependiendo de la naturaleza jurídica de la entidad.

Y, si alguna vez te has preguntado a qué forma jurídica corresponde cada una de las letras, a continuación tienes una lista con todas ellas…

  • A para las sociedades anónimas.
  • B para las sociedades de responsabilidad limitada.
  • C para las sociedades colectivas.
  • D para las comunidades de bienes y herencias yacentes.
  • F para las sociedades cooperativas.
  • G para las asociaciones.
  • H para la comunidad de propietarios en régimen de propiedad horizontal.
  • J para las sociedades civiles, con o sin personalidad jurídica.
  • P para las corporaciones locales
  • Q para los Organismos Públicos.
  • S para los Órganos de Administración del Estado y de las Comunidades Autónomas.
  • U para las Uniones Temporales de Empresas.
  • V para otros tipos no definidos en el resto de claves.
  • N para entidades extranjeras.
  • W para establecimientos pendientes de entidades no residentes en España.

¿Cómo se solicita el NIF de personas jurídicas?

El NIF de las personas jurídicas debe presentarse en la oficina de impuestos en el mes siguiente a la fecha de su constitución. Por lo tanto, es un paso obligatorio en todos los manuales con los que planeamos establecer una empresa. Es un trámite que puede realizarse de forma presencial en cualquier oficina (siempre con cita previa) o de forma electrónica (si se dispone de certificado electrónico o se está inscrito en el sistema Cl@ve PIN).

La forma oficial de solicitarlo es a través del modelo 036, que te obligará a pasar por tres pasos perfectamente definidos:

  1. Indicar en la primera página el nombre de la persona jurídica y marcar la casilla 110. O, en caso de contar con NIF provisional y estar solicitando el código definitivo, marcar la casilla 120. Es obligatorio firmar al pie de esta primera página junto a la fecha y al lugar.
  2. Rellenar las casillas referentes a la identificación de la entidad en la página 2B.
  3. Identificar a los representates legales en la página 3.

Junto a este modelo, además, se debe entregar una documentación básica: fotocopia del DNI o NIF del representante de la persona jurídica, modelo de representación (en caso de que no sea el representante legal quien esté cursando la solicitud), original y fotocopia de la Escritura de Constitución de la sociedad y certificado de Inscripción en el Registro Mercantil. Con todo esto sobre la mesa, no deberías tener problema alguno para obtener tu NIF como persona jurídica.

¿Cuándo se usa el NIF?

Básicamente, el NIF sirve para identificar a una persona jurídica a la hora de realizar cualquier trámite que tenga relevancia tributaria. Es por esto por lo que todo profesional o empresario debe hacerlo constar en las facturas y en los documentos justificativos que genere durante su año fiscal.

Esa es la base. Pero existen también otros casos en los que necesitarás usar el Número de Identificación Fiscal:

  • Escrituras o documentos para la constitución, transmisión o extinción de derechos reales sobre bienes inmuebles.
  • Operaciones con entidades de crédito realizadas en establecimientos de esas mismas entidades con domicilio fiscal español.
  • Operaciones de seguros o financieras de entidades de seguro.
  • Aportaciones a planes de pensiones o percepciones de esos mismos planes.

Revocación del NIF

Para cerrar el tema de las NIF corporativas, es importante responder a una pregunta un tanto desconcertante: ¿puede Hacienda revocar su código? La respuesta es sí, por supuesto. Pero sólo en uno de los siguientes cuatro casos….

En los casos en que se haya denunciado formalmente a la Administración una empresa inexistente.
Cuando la empresa no ha iniciado un negocio después de tres meses de solicitar un KIF o cuando el negocio no ha sido acreditado y la justificación de la falta de negocio no ha sido comunicada.
En el caso de que se haya creado más de una empresa con el mismo capital. Esta situación haría pensar a las autoridades fiscales que no se ha realizado el pago mínimo exigido por la normativa correspondiente.
En el caso de informar sobre los resultados de las actividades comerciales, la administración o la gestión de la empresa a una dirección aparente o falsa.

Como puede ver, se trata de casos bastante extremos que pueden evitarse actuando honestamente y de acuerdo con la ley. Que, al fin y al cabo, es la mejor forma de actuar si quiere que su negocio crezca positivamente.

Cómo diferenciar el NIF de una persona jurídica y una física

Si ha prestado atención a todo lo que hemos explicado en este artículo, ya sabe más que suficiente sobre cómo diferenciar un número de identificación fiscal de empresa de uno individual. Pero, por si acaso, pongámoslo por escrito.

Ya hemos explicado anteriormente que el NIF de una persona física consta de ocho dígitos y un código de control, mientras que el NIF de una persona jurídica añade otro primer código de control que depende del tipo de entidad fiscal de la que se trate. Así que esta es la mejor manera de distinguirlos: prestar atención al primer código de control.

¿Qué es el NIF intracomunitario? 

Llegados a este punto, hay que reconocer que existe una tipología de NIF que todavía no hemos tratado: el Intracomunitario. Este es el número de identificación que una persona, empresa, profesional o entidead obtiene una vez se inscribe en el Registro de Operadores Intracomunitarios (también conocido como censo VIES).

Este documento hace posible realizar operaciones comerciales en el seno de la Unión Europea con el beneficio de ciertos sistemas especiales de IVA. Lo que, cuando estás operando en un sistema a escala más global, se agradece enormemente.

Diferencia entre el NIF y el VAT

¿Todo lo que hemos explicado en el punto anterior ha hecho que las siglas VAT te vengan a la cabeza? Es normal. Pero, ojo, porque es necesario establecer ciertos matices. Al fin y al cabo, VAT es exactamente lo mismo que NIF Intracomunitario… Pero no es lo mismo que NIF a secas.

El VAT está compuesto por el NIF de una persona (física o jurídica) y por las siglas del país en el que tributa. Pongamos que tu Número de Identificación Fiscal es el B83762910. ¿Cuál será entonces tu VAT? Muy sencillo: será el ESB83762910. Ni más, ni menos.

¿NIF o CIF? 

¿Lleva tiempo preguntándose qué tiene que ver un número de IVA con todo esto? ¿Cuál es la diferencia entre un número de IVA y un número TIN? Pues son diferentes en todo y en nada. Y esto significa que el CIF (código de identificación fiscal) dejó de ser válido a nivel legal hace muchos años y en su lugar se utiliza el NIF.

En aquel momento, el CIF se utilizaba para identificar a las personas jurídicas, tanto empresas como fundaciones. Sin embargo, desde 2008, este código ha sido completamente abolido. Hasta entonces, el NIF sólo identificaba a los empresarios individuales. Sin embargo, desde 2008, con la entrada en vigor del Real Decreto 1065/2007, de 27 de julio, el CIF desaparece y tanto las personas físicas como las jurídicas pasan a utilizar el NIF.

Por lo tanto, es importante que nos olvidemos definitivamente del CIF (si lo tuviéramos). El NIF es el número de identificación que debe aparecer en las facturas y el código que debe utilizarse para identificar el impuesto.

Y de hecho, al llegar al final de este artículo, ya podemos decir que lo sabes absolutamente todo sobre el Número de Identificación Fiscal….. Y lo sabes no porque sea un código que te acompaña desde que tus padres te hicieron tu primer DNI, sino porque realmente hemos descubierto todas sus características y posibles bifurcaciones.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *